Museo de Bellas Artes de Bilbao

Colaboración con Foster + Partners participar en el concurso para la ampliación del Museo de Bellas Artes de Bilbao fue un auténtico privilegio. En un proyecto de esta envergadura, donde la arquitectura pretende redefinir un icono de la ciudad, nuestra responsabilidad era destilar toda la esencia de la propuesta en una sola imagen, capaz de explicar el futuro del museo en una sola mirada.

El Museo de Bilbao es un conjunto de capas: el edificio original de 1945 y el añadido de 1970. El reto para Norman Foster y Luis María Uriarte era añadir un tercer elemento que proporcionara más espacio y visibilidad sin eclipsar el patrimonio existente. El concepto ganador, titulado “Agravitas,” pretendía exactamente eso: flotar por encima de la historia.

La intervención de Foster destaca por su estructura ligera y tecnológica que se cierne sobre los edificios actuales, creando una nueva galería suspendida. Esta actuación no sólo amplía el museo, sino que genera una gran plaza pública cubierta -la Plaza Arriaga- que conecta el museo con el tejido urbano y el Parque de Doña Casilda. Es una arquitectura definida por la transparencia y una elegancia técnica impecable.