En apoyo de Lucía Bentué y Elisa Pozo, los arquitectos que dirigen mita atelier, La participación en el concurso para la rehabilitación de la fábrica de Clesa fue una experiencia especialmente inspiradora. Como estudio joven -ambos arquitectos tienen menos de 40 años-, su propuesta compitió codo con codo con algunos de los estudios más reputados del panorama arquitectónico internacional, demostrando que la perspectiva fresca y el rigor no están limitados por la antigüedad.
Intervenir en una obra de Alejandro de la Sota es quizá uno de los mayores retos a los que puede enfrentarse un arquitecto en España. La fábrica de Clesa es el estandarte del movimiento moderno madrileño y, tras años de abandono, el concurso buscaba una visión que pudiera reactivarla como centro de innovación sin comprometer su radical honestidad constructiva.
Lo que hizo destacar la propuesta de Lucía y Elisa frente a competidores con décadas de experiencia fue su capacidad para habitar el gigante de hormigón con un toque ligero. Su proyecto no pretendía hacer sombra a Sota, sino complementar su obra con una flexibilidad absoluta y una escala humana que devolvía la fábrica a la gente de una forma contemporánea y vibrante.
Ouestro objetivo era dotar a esa visión del impacto visual necesario para competir al más alto nivel. Creamos las imágenes para captar esta simbiosis: La enorme estructura de Sota coexistiendo con la vitalidad y la luz de mita atelier's nueva intervención.
Queríamos que el jurado sintiera que el futuro de Clesa estaba en buenas manos. Ayudar a un estudio joven a proyectar una visión tan madura y sólida en un icono de esta magnitud fue, sin duda, un privilegio para nosotros.